LA NOVELA DEL WASAP

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Hace poco me enteré de que el año pasado se publicó una novela escrita como una larga conversación en wasap. Se trata de “Mis whatsapp con Mamá. La primera novela por whatsapp”, de Alban Orsini. En formato digital salió en abril de 2014 (la edición en PDF es la que yo me he bajado al móvil).

Es un libro lleno de buen humor y de sorpresas, que comienza con una madre que no sabe utilizar el wasap y acaba con un hijo asombrado de las habilidades de su madre wasapeando.

Como escribo narraciones como si fueran conversaciones de wasap me ha interesado mucho ver este libro y cómo se ha fabricado. La presentación de sus páginas semeja “pantallazos” del móvil o, mejor, como si estuviéramos viendo la pantalla de un móvil mientras hijo y madre wasapean.

Me ha interesado mucho. Aquí les dejo noticia por si también quieren asomarse a estas otras formas de fabricar relatos.

WILHELM REICH AL CABO DE LOS AÑOS…

Elena Áurea y su librería portátil

Qué se busca en un libro. Pues depende. A veces lo que buscas es una librería que antes no existía, una librera joven que antes no te daba sugerencias de lecturas, un lugar de encuentro entre los libros y quienes los leemos. Así acudí al poco de que abriera esta joven mujer su librería “El Baúl de Melquiades” (en honor a su adorado Gabriel García Márquez, que al poco de abrir ella la librería se murió, pero no fue por eso) en la Calle de Las Armas de Zaragoza.

Baúles llenos de libros y el gusto de rebuscar y de comentar y de valorar y de escuchar a quienes se asomaban a ver y poco tocar y sobre todo escuchar a Elena Áurea narrar sus inicios de lectora insaciable sus búsquedas sus túneles tan personales a veces sin esa luz al fondo que nos guía y de cómo su padre (gran anfitrión del restaurante “Carpanta” de comida griega) le dio empujoncitos, ánimos, le puso rastros y sobre todo le leyó y le habló le conectó las meninges con las letras escritas sin el orden nin el concierto de las letras escritas para un recibo de luz o para una sentencia.

Y encontré muchos libros en esos baúles. Compré uno especialmente evocador para mí: la biografía de mi estimadísmo Wilhelm Reich que un contradictor escribió enamorado pese a todo de su personaje (Colin Wilson: “A la búsqueda de Wilhelm Reich”, Vergara, 1981), una biografía en la que toda la última parte recoge las vivencias extraordinarias de Reich en Norteamérica mientras demuestra que hay OVNIS y vida más allá de la Tierra y es espiado y rechazado y calumniado y acaba paranoico perdido porque sabe que lo que sabe no se lo van a perdonar las democracias como no le perdonaron las dictaduras lo que supo sobre la capacidad de la sexualidad para forjar las vidas en seres humanos.

Ese libro me llevó a releer los libros de Reich que leí en mi juventud y tanto me ayudaron y enseñaron y ahora leo sus propios recuerdos en “Pasión de juventud, una autobiografía, 1897- 1922″ (Paidos, 1990).